Los “whatsapps” y el peligro del monopolio

Al hilo de la noticia aparecida en algunos medios sobre que dos expertos en seguridad han conseguido falsear el remitente de un mensaje, el cual se une a la larga lista de despropósitos de este engendro, pienso que la decisión correcta es, efectivamente, no usarlo, pese a que “es lo que tiene todo el mundo”.